jueves, 28 de abril de 2016

Neverending night

Siempre viví en el aquí y el ahora.
Nunca pensé que llegaría a bachillerato, nunca pensé que llegaría a la universidad... Cada día podía ser el último. Quizás por eso mi maor era tan puro y roto, porque tenía intrínseca la efemereidad. Por eso no me preocupé de quienes dejaba atrás, porque ''el ladrón cree que todos son de su condición'', y también ellos vivían a mis ojos esa vida a sabiendas de que el mundo no existía con toda la contundencia que le ponen.
Nunca pensé que llegaría a bachillerato, y supongo que por eso sufrí lo que sufrí.
Y supongo que por eso no puedo hoy dormir.
 Porque puedo mirarte y, sin mirarte, sé que ves en mí las estrellas, que titilan con miedo a no haber cambiado un ápice; a que mi supernova solo fuera un eructito celestial.
Y por eso hoy te digo, corazón, que me ayudes a soñarlo todo de nuevo.
Una y otra vez.
Hasta que me olvide de que mi destino acabe en mis propias manos.

P.D.: https://www.youtube.com/watch?v=gTH7XefE85A

viernes, 1 de abril de 2016

#PodemosOdiaEspaña

Sé que llego varios días tarde, pero es que justo acabo de leer este tuit https://twitter.com/mostazador/status/714894539534835715 y varios más por el estilo y es que mis ojos no dan casi crédito. Podría hablar de corrupción, de derechos, etc. Pero no, me interesaron siempre más otras cosas más que atacar a la oposición.
        En Arabia Saudí, hoy en día se condena a muerte a la gente por apostasía, por declararse ateo en vez de musulmán, y esto nos parece horrible y deshumanizado (y no hacemos nada porque son ellos los que tienen el petróleo que nos hace ponernos de rodillas, pero ese es otro tema). Nos parece muy incivilizado que la gente tenga la obligación de creer en una religión por nacer en el sitio en el que nacieron, y, sin embargo, aquí está el caso de Podemos, un partido que no es de ateos radicales que quieran abolir las religiones, como dice el tuit. ''Podemos odia la Semana Santa'', un partido al que la gente (influida en bastante parte por los medios de comunicación cada vez más radicalizados en este antipodemismo) no está permitiendo llegar al poder entre otras cosas porque no respeta los valores tradicionales, que incluyen la religión cristiana. Yo creo que lo que odia Podemos de verdad es que una religión prepondere sobre otra en un país que presuntamente (bendita palabra en España) es aconfesional, un país donde se supone que existe la libertad de conciencia. 

¿Por qué ''Podemos quiere gobernar un país que odia, del cuál odia su bandera y su himno''? Supongo que (aunque en muchos otros puntos de su programa electoral fallen) porque España necesita esa revolución para conseguir una España verdaderamente democrática y que represente los valores de los derechos humanos.

-----Hasta aquí el tema Podemos

Imagina ser español. Imagina que por cuestiones de la vida de repente todo cambia drásticamente. ¿Qué es lo que quisieras que hubiese? ¿una dictadura, de la ideología que sea? Esforzaros por construir la España que deseáis.

P.D.: https://www.youtube.com/watch?v=8wUhvLmPpdE

jueves, 31 de marzo de 2016

Otra tonada atontada

''Fuimos a hacer el amor, y parece que volvimos de la guerra'',
o a lo mejor es solo que en mis lunares llevo trazado que tú me atarías a la Tierra.
Nunca me dí cuenta de que el verdadero amor era libertad para,
que de la libertad de ya estamos muy  mayores.

Y así llegamos aquí, ¿nos costó horrores? ¿nos costó errores?
¿nos costó entender que seríamos más que amores?
Llegué y te quise, compae,
llegué y ya sabía que ganaríamos la guerra que nosotros mismos crearíamos.

Rey del exceso, dame otro beso, enséñame los ojos
de esos que hacen explotar el mundo en un gesto,
vuelve a derretirme entre sonrisas, báilame el sexo,
hazme que sienta cada vez que no quise volver a sentir.

Con un guiño te miro el alma,
nada me infunde más calma.

Ensalada. Esa es la primera palabra que se le ocurrió cuando le dije ''dime una palabra''.
Será (idiota) puto amo.

P.D.: https://www.youtube.com/watch?v=I3JI1l5OOLk

Advertencia.

Buenas tardes, o quizás buenos días, depende de cuándo me leas.

Me siento parte del mundo, como si pudiese trascenderlo con vehemencia. El juego parece fácil; podríamos dirigir el mundo como hacían ellos. Refutar sus falacias e instaurar las nuestras, y cambiar el curso de la historia.

-

Según Jung, ''los sueños son una puerta abierta al inconsciente universal'', pero, ¿existe verdaderamente una conciencia universal? Y, siendo así, ¿qué es exactamente lo que diferencia a unos humanos de otros? Acaso una suerte de vivencias no compartidas o incluso complementarias u opuestas, acaso una colocación aleatoria (o no tan aleatoria) de la materia a la hora de formar el genoma. ¿Dentro de mi tiempo se descubrirá?
         Antes, Dios era la explicación a los fenómenos de la naturaleza, pero cada vez se tornó más abstracto conforme fuimos capaces de recrearlos. Somos así por que Dios nos hizo inimitables. ¿Cuándo recrearemos también a Dios?


miércoles, 17 de febrero de 2016

La suerte del idiota

Y allí estaba, con su aliento cuasiperfecto y
sus piernas fuertes de siempre te levantaré,
con sus manos rebosantes de caricias y
nunca te dejaré ir;
sus ojos deseando mirar nuestras nuevas fotos,
riendo con unas carcajadas que sonaban a infinito, a
no toques mi oreja pero tócame el alma.


Y aquí estoy yo
con mis piernas de o me enseñas cosas nuevas
 o me iré a buscarlas
     arrastrándote.
Porque así me encontraste, perdida en la buena dirección,
encontrando todo
sin  buscar nada.


Y ahí estamos,
como si fuésemos agua que se acaba de reunir
con la naturalidad marcando
cada nota de esta danza.
Como lobos fieros, sacando los dientes
al afuera fuera,
que este clan no se protege solo.

P.D.: https://www.youtube.com/watch?v=vMYvICifzCk


jueves, 14 de enero de 2016

The man with the ice eyes

Peter Nípeter had the hair as white as the snow that surrounded him. He carried 73 winters on his back, which was as right as the cane he never had to use. His eyebrows were always a messed up welter torn into a frown, just as his lips were a thin line that always looked at the floor. The wrinkles on his face were as deep as the simple void inside his head and, camouflaging among them there were a few scars – not as many as in his body, but enough to show him as a fierce man. His muscled and tattooed arms were even scary. Well, Peter Nípeter had always been a though man.
            Every night at 21 o’clock he received a call that he used to answer with his most polite and sharpen voice. That call was followed by a road on hammer which took him to any place in Russia. He was always left at the doors of dark garages emplaced in dark streets of darker towns. Inside them, he used to tighten muscles, creaking knuckles and gaze at the guy who were tied to a chair that time. He always used to drunk a shot of vodka directly from the bottle before starting the talking thing. Anyways, he was not a talkative man. In fact, if you quit all the threatening stuff from his lexicon, you would say that he was indeed a tongueless man.
            Peter Nípeter never was a break-noses guy; he always preferred the tortures related to eyes. He was a sensible man who didn’t want to waste his time, and offering the men needles pointing to the eyeball as a rule made them start quickly spilling the beans. But let’s not bring this into confusion, he didn’t liked violence; he just wanted the money and didn’t care too much about the other human animals. This routine normally took from him two hours. That’s how he arrived at midnight by his house, where he washed himself harshly.
            Every morning at 5 o’clock he was already awaken. He ate a slice of wonder bread and drunk a shot of vodka before walking his huskies for seven miles. When he returned home, covered with snow, he drunk another shot of vodka and took some almonds from the tree in his garden. He used to read some religious book, holding it high with only one hand, switching the hand every time he had to turn the page while the other lifted a weight. After that, he used to train with his guns. Peter was the best sniper all over Russia.
            There was only one soft thing in Peter Nípeter, and that was his blue heaven eyes every time his look caressed his eight years old blondie sweetheart granddaughter. He used to pick her up from school every day at 17’00. Then, they both used to talk about the life, boys, studies, universe and everything else while they walked to the cemetery, enclosing to her parents’ grave. They died because of an eye disease.

After she left a couple of flowers there, Peter just waited until the next call.

martes, 15 de diciembre de 2015

Querido cariño, he soñado contigo

Querido cariño, hoy me he saltado clase para dormir un poco más y mi subconsciente me lo ha recompensado teniendo un lifetime dream, que no sé si se llaman así pero me apetece llamarlo así.
       Todo comenzaba con que yo era una joven rica, guapa y dotada, propia de la literatura inglesa del siglo XVIII o XIX. Los recuerdos de mis locas vivencias seguían siendo los mismos que en la actualidad; simplemente, adaptados a esa otra época. Y bueno, en realidad había un detalle que cambiaba: me iba a casar con el hombre más rico, más bajito y más feo que una imaginación ha dado. ¿Por qué? Porque a mi padre le parecía bien y estábamos en el siglo XVIII, nenas.
       Total, que me iba a casar con esta especie de gárgola viva que me llevaba a todos los lugares concurridos que se le ocurrieran para mostrarme. Y así fue como en una convención de no-me-acuerdo-qué conocí a este otro hombre, que no era nadie importante con un estatus social flipante, que va: era un criado de otro de los mandamases con los que mi prometido (¡qué palabra tan fea hablando de él!) se juntaba. Estando todos en el salón para hombres, y aburrida yo del resto de mujeres (en realidad tenía hambre, siempre tengo hambre y estaba buscando las cocinas no nos engañemos) me puse a vagabundear sin rumbo fijo (mentira) cuando me encontré que en uno de los stands que ahora todos los hombres habían abandonado, estaba ocupado por un muchacho agachado que revolvía entre las cosas. Dudé un poco, pero al final le saludé. Su sobresalto fue adorable. Y, con esos ojos de bambi, al insistirle, me contó que simplemente quería conocer más cosas sobre cómo funcionaba no sé qué aparato. ¡Qué curiosidad tenía por conocer cosas! Supongo que eso me desarmó. Y el resto no es muy difícil de imaginar. Supongo que desde el principio los dos lo sabíamos, que esto era una locura. Pero, ¡eh!, una locura inevitable.
       Un día, en esa misma convención, nos fuimos a pasear, furtivos, por el bosque mágico que los rayos de luna hacían aún más especial, mientras los hombres fumaban puros y hablaban de temas trascendentales en su reservado. Y ahí, él y yo, de verdad que hablamos temas trascendentales: primero maravillándonos con todo lo que había en cada una de nuestras cabecitas, y después marcando sonetos con nuestros cuerpos. Y vaya sonetos.
       Pero al día siguiente la tristeza me embargaba de arriba abajo. No me preguntéis por qué mi mente cree posible que esto puede pasar en aquella época, pero él me regaló un juego que había hecho por medio de hologramas sobre amantes, huidas, y corazones encontrados. Por desgracia, mi prometido lo vio y, aunque él conocía que yo siempre estaba jugando con hologramas (Sí. Vale. Ok. Realidad y contexto crónico a tomar por culo.) sospechó. Y no sé cuáles fueron sus exactas palabras para hacerme daño, solo me enseñó un corazoncito de metal de mi caja de recuerdos, mostrándome que ya había hecho daño a otros antes y que más me valía ser precavida y buena chica. Por supuesto, lo decía por él mismo, pero con quien se me encogió el corazón de verdad fue al pensar en el otro muchacho. ¿Y si yo le hacía daño, por adorarme tanto como me adoraba?
       Pasé el día acongojada, con los ojos llorosos, con mi futuro marido exuberante porque pensaba que sus palabras habían hecho mella en mí de la forma correcta. Esa misma noche, cuando volvió a reunirse con su gente importante, yo acudí corriendo a ver a mi amante, mi amor. No le conté todavía nada de lo que sentía, porque en mi sueño tenía mucho sentido guardarse las cosas para adentro hasta haber tomado una decisión; pero dios, cómo le quería. Oh dios mío, sus besos me llevaban tan lejos.
       Y de forma súbita, abrieron nuestra puerta y entró tanto mi prometido como su amo. Y no fue violento. Solo recuerdo que mi prometido me miraba con suficiencia, el gerente con lujuria y mi amor con esos ojos tan bonitos llenos de miedo. Vale y aquí en el sueño pasó una cosa super extraña, porque osea yo penaba que me había despertado ya, osea, veía la pared de mi cuarto, pero seguía soñando; tenía una ansiedad horrible. No podía enfocar, ni respirar bien. ¡No podía enfocar, solo ver la pared de mi cuarto de verdad! Intentaba andar, con el pensamiento de que tenía que alejarme de mi amor para salvarle, pero era incapaz de moverme, y pedía ayuda porque quería salir de ese estado tan estresante. El horrible hombre enano con nariz de patata y sonrisa de ''el mundo es mío y puedo hacer lo que me dé la gana porque hagas lo que hagas al final irrevocablemente no podrás huir'' me tendió la mano. Y ahí me desmayé. Osea, como os lo cuento. Pensaba que estaba despierta porque estaba preocupada por la hora porque quería llegar a la reunión de los convenios internacionales sin tardanza, pero era una viejecita. Era una viejecita que había soñado con su pasado y que lo recordaba con amor. Recordó que ese día se había preguntado que cuál había sido su máxima para haber podido llegar a vivir tantos años de forma tan intensa y larga. ''Hay que dejarse morir. Hay que dejarse morir porque luego renaces con fuerzas y eres consciente de por qué quieres o no quieres luchar. Hay que dejarse morir y analizar todo lo que ha ido mal. Eres una persona nueva. Llena de heridas, pero nueva.'' Era evidente que yo ya no era la chica del corazón de metal, ni tenía por qué tener miedo.