Te amaba aturdida;
agazapándome en las esquinas
de ideas de que adoraba
realmente lo que estaba siendo
y no todo lo demás.
Te amaba sin saberlo; sin
sentir en mi estómago mariposas
-con mil pájaros graznando-;
y con los ojos bien abiertos
para poder emborracharme de todo.
Te amaba, sin necesitarte
desesperadamente,
embobada, intensamente,
volando, sobre mi propia alma.
Con más bien poco sentido,
-con desconcierto.
Creabas la realidad, eso sí
que sabías concertarlo;
no la soñabas - tenías nostalgia
de lo no vivido. Eras un
hito, chico.
Buah, nunca habrá real certeza de que me dejases con hiel o miel en la boca.
P.D.: https://www.youtube.com/watch?v=4N91fkF8-Dc&list=PL0XMtd7xDdWqy1I0BID_KkNNwmWVmrLQ9
No hay comentarios:
Publicar un comentario